LECCIONES DE VIDA

Minientrada Posted on Actualizado enn

La Fuerza Vital contra la Razón Libresca

Restauración (¿aggiornamento?) de la catedral de Viena, Anno 2010.
Restauración (¿aggiornamento?) de la catedral de Viena, Anno 2010.

La vida me ha enseñado cosas bien distintas de las que he aprendido del cine, los libros, los medios de comunicación y eso tan maleable que se llama “el sistema educativo”.

El cine suele mostrar fragmentos de la realidad recreados por un lenguaje que lleva poco más de cien años construyéndose y reconstruyéndose. Algo parecido sucede con la literatura, aunque en este caso, el lenguaje de la ficción tiene veintitantos siglos, y ha evolucionado y se ha desparramado mucho. En ambos casos, lo que vemos o leemos de la realidad son estereotipos bastante fijos en cada época y cultura.

Los medios de comunicación, en especial los electrónicos, pero también los impresos o digitales muestran así mismo fragmentos de realidad. Fragmentos sometidos a un filtrado más intenso. Trozos seleccionados arbitrariamente, aislados de su alrededor (del contexto), y extraídos y transformados en estereotipos mucho más efímeros que los del cine y la literatura, comprimidos y deformados si no encajan en las hormas preestablecidas por los mass media.

De la educación no digo nada, salvo que se abstiene de los asuntos principales: la vida en común, la vida en pareja, la sexualidad, la medicina preventiva, todo aquello que tiene que ver con las emociones, y se centra en lo que posee magnitud o es susceptible de ideologización.

La vida nos enseña algo distinto. Nos dice que los estereotipos, incluso los científicos, los que se apoyan en leyes contrastadas en laboratorios o en experimentos, no sirven más que para hacer películas y documentales, para escribir novelas y ensayos, para despedazar la profusa y confusa realidad en noticias, y para pasar el rato con los amigos emitiendo sentencias contundentes pero sin significado ni real ni práctico.

Cuando tenemos que tomar decisiones importantes (personales, no de grupo) nos servimos poco de los estereotipos, porque somos conscientes de su limitada validez práctica. Nos basamos en la intuición, en la experiencia acumulada, en las conversaciones con especialistas o con amigos y familiares que conocen el género, en nuestra capacidad de deducción y de análisis de casos concretos que nos sirven de referencia. Pero estereotipos mediáticos, cinematográficos o librescos, pocos.

La vida nos enseña a ponderar nuestras observaciones, a rechazar conclusiones nítidas y de hermosa retórica, pero que pueden poner en peligro nuestra integridad y nuestra salud física y mental. Los mejores medicamentos son los naturales, y las mejores terapias psicológicas las obtenemos de los amigos y de la familia, que a la vez son los medios en los que se adquieren enfermedades diversas. Esto es algo que sabían los primeros sabios chinos, hindúes, griegos o amerindios. Solo ha cambiado el escenario tecnológico, y el cultural se ha enredado tanto que hoy en día no nos fiamos ni de la religión ni de la ideología ni de los libros de autoayuda. Y hacemos bien.

De acuerdo con las informaciones proporcionadas por los medios de comunicación, de los augurios de la literatura popular y del cine de catástrofes, la humanidad está compuesta en su mayoría por asesinos, dementes, explotadores de las debilidades humanas, traficantes de armas, drogas y dinero, descerebrados y rebaños de borregos humanoides.

De acuerdo con las predicciones de la ciencia moderna, en cosa de medio siglo se habrá acabado el petróleo, los residuos habrán paralizado las ciudades, la polución nos obligará a ir con mascarillas, los polos se descongelarán, el desierto avanzará, las guerras se extenderán en todos los escenarios y latitudes ante la escasez de combustibles y alimentos, los viejos morirán famélicos por falta de pensiones, los jóvenes sin trabajo saquearán pueblos y villas, y hordas de hambrientos del tercer mundo desembarcarán en las costas de Europa y Norteamérica pasando a cuchillo a los abandonados habitantes de un mundo que en un tiempo fue próspero.

Esto es una exageración, sin embargo se asienta en una proyección pesimista pero sólida.

Los escenarios catastróficos llegarán a realizarse si nadie actúa contra la explotación de la naturaleza y el ser humano que se observa en tantas latitudes.

¿Se actúa?

Desde luego, existe una escenografía planetaria de organismos internacionales, de organizaciones no gubernamentales y de oleadas imprecisas de buena voluntad. A mí me parece que son el equivalente a los fabricantes de estereotipos. En todo caso, los fabrican en el sentido opuesto.

Pero lo que domina por encima de todo es el sentido común colectivo, el sentido de supervivencia grupal, la voluntad inaprehensible de los seres humanos. En otros tiempos se le llamó el alma, la fuerza o el espíritu vital. Como no pudieron precisarse sus magnitudes y su composición atómica, quedó en desuso.

Este “élan vital” es lo que impide que la sociedad siria haya desaparecido tras varios años de guerra y meses de arrasamiento sectario. Lo mismo puede aplicarse a las sociedades hutus y tutsis de Ruanda y Burundi, que no consiguieron eliminarse a pesar de todos los esfuerzos desplegados (incluidos los de las tropas francesas y de otros países que estaban allí para impedir el genocidio). Item más, los pueblos (o lo que sea) de la antigua Yugoslavia, azuzados a matarse por determinadas potencias, y luego separados por el mismo árbitro, de lo que se deduce que aquello fue un combate de boxeo patrocinado por determinadas elites de Alemania, Francia, Rusia, Estados Unidos, y vaya usted a saber de dónde mas.

Y así podíamos señalar decenas de ejemplos de vesania y vileza humanas que no consiguieron machacar la inocencia o las ganas de vivir.

La vida es una gran maestra. Yo creo en ella, y cada vez menos en los libros, el cine, los mass media y el “sistema educativo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s