LITERATURA POPULAR Y LITERATURA “IDEOLOGICA”

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El ocaso de la literatura

Leo “White Noise”, una antigua novela de Don DeLillo, al principio casi como una penitencia, luego con interés y hasta con gusto. Don DeLillo es uno de los pocos escritores norteamericanos venerado por esa elite internacional de críticos que escrutan las novedades editoriales desde un inalcanzable pedestal, el de los poderosos suplementos y revistas especializadas en arte y literatura.

La penitencia me la impuse al comprar “Freedom”, la “mejor novela norteamericana del siglo XXI”, según esos críticos imponderables. Johnathan Franzen, su autor, afirmaba en una entrevista publicada en El País a mediados de septiembre, que un día cayó en la cuenta de que la gran novela social comprometida había muerto a manos de la televisión, y que los novelistas posmodernos más serios como Pynchon o DeLillo habían sido condenados a la irrelevancia, porque los lectores contemporáneos sólo querían entretenimiento, historias cautivadoras, no ideología. Y que él se había propuesto romper esta maldición y lo había conseguido dos veces, con “The Corrections” en 2001 y en 2010 con “Freedom”.

Luego descubrí que decía lo mismo en todas las entrevistas que localicé en la Red, en el NYT antes, y ahora en las publicadas en los suplementos españoles con motivo del lanzamiento de “Freedom” en el mercado hispano. La verdad es que no puede esperarse de un ser humano normal que responda a las entrevistas promocionales como si dictara un curso académico, aparte de lo discutible de algunas de sus afirmaciones, como esa de que los lectores huyen de la ideología: absurda pretensión, porque la ideología persigue al lector desde cualquier novela.

Así pues, me propuse comprobar las afirmaciones de Franzen leyendo su última creación. Pero antes necesitaba un término de comparación. Elegí a DeLillo antes que a Pynchon, porque he intentado varias veces leer “Gravity’s Rainbow” y no he pasado de la página 10, incapaz de descifrar el secreto que permite leer el libro relajadamente.

“White Noise” no es una novela convencional, como tampoco lo son el resto de las obras de DeLillo. Pero se entiende, no hace falta hacer un esfuerzo neuronal suplementario para entrar en ella. Las novelas convencionales, las ganadoras de concursos, las populares, las históricas, las de aventuras y desventuras, están llenas de incidencias, tienen una trama, siguen un trayecto muy asequible para ese lector que teme a las ideologías como a un nublado (algo natural, ¿no?), y vistas en su conjunto y desde la perspectiva de nuestra vida diaria, incluso aunque uno sea voluntario de una ONG en África o forme parte de una fuerza expedicionaria de paz en Afganistán, están llenas de situaciones imposibles e incluso disparates. Debe ser eso lo que sustituye, supuestamente, a la ideología que ama Franzen.

“White Noise” describe en un tono realista y cotidiano la vida de una familia de un profesor en una universidad provincial. Casado con una mujer varias veces divorciada, él a su vez aporta al clan varios hijos de pasados matrimonios. El narrador cuenta  la vida que lleva, y sostiene todas las descripciones de hechos triviales con reflexiones que fluyen como el pensamiento posmoderno de un lacaniano aburrido de serlo.

El lenguaje de DeLillo es accesible y talentoso, pero a veces se nota que lo ha sacado con fórceps de su imaginación. También desborda humor, y tiene aciertos memorables. Escribe sobre los americanos que conoce, con los que convive, sus amigos y familiares. Y lo que descubrimos son individuos como nosotros, pero bastante más ingeniosos que el europeo corriente. También descubrimos que estos norteamericanos de DeLillo no se parecen nada, pero nada, a los que acostumbramos a ver en el cine o en la televisión.

Cuando acabe con “White Noise” empezaré con “Freedom” e iré dando cuenta de la ideología que destila.

Por cierto, también estoy atento a Mogens Ehrenberg. Empiezo a encontrar fallos en su The Short Future of Capitalism – The Crash of Modern Age.

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2 comentarios sobre “LITERATURA POPULAR Y LITERATURA “IDEOLOGICA”

    Tomás escribió:
    10/10/2011 en 22:30

    Qué buen post, Fernando. Dejo aquí:

    http://www.elpais.com/articulo/cultura/Seguire/leyendo/mientras/quede/soplo/vida/elpepicul/20110904elpepicul_1/Tes )

    el enlace a una entrevista con Harold Bloom, que hace unas semanas publicó El País. Es uno de los críticos que señala a DeLillo, Cormac McCarthy, Pinchon y Philip Roth como los grandes novelistas norteamericanos vivos. No comparto con él todo lo que dice en esta entrevista, pero respeto a Bloom, un octogenario a quien a esta alturas le da igual quedar bien o mal con nadie… actitud que, hasta donde yo sé, ha tenido siempre. De estos cuatro autores yo me quedo con Philip Roth, aunque he disfrutado con todos ellos.

    Seguiremos hablando… Un abrazo,

    Tomás.-

    Tomás escribió:
    10/10/2011 en 22:34

    Sorry… ‘Pynchon’… ‘estas alturas’… Me voy a dormir!!

    Un abrazo,

    Tomás.-

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