De Madrid a Badajoz, a lomos del teatro

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¡Compro oro!

Inesperada estampa matritense: la Gran Vía, la Puerta del Sol, las calles Arenal y Mayor, los barrios del centro llenos de hombres y mujeres anuncio. La mayoría, inmigrantes hispanoamericanos. Recorren las vías emparedados en una palabra que recuerda la baraja de Heraclio Fournier: ORO. Reparten panfletos y apoyan la publicidad de la que andan vestidos con gritos: “¡Compro oro y joyas! ¡Precios excepcionales!”

baraja-celofanEste hecho revela el secreto de la paz social en un país con cuatro millones de parados, de los cuales más de un millón no recibe subvención alguna.

La explicación de este misterio es doble: el trabajo en negro (la economía sumergida), y las casas de empeño. Son dos fenómenos inaprehensibles, imposibles de cuantificar. Pero deben de tener unas dimensiones impresionantes. Lo que se percibe de ellos es la punta del iceberg. Acaso algún novelista laureado emprenda un día la tarea de retratar ese mundo y hacer una segunda trilogía de Torquemada, el personaje galdosiano que chupaba la sangre de los pobres diablos madrileños en el quicio de los siglos XIX y XX. Temo que no caiga esa breva. Lo que hoy vende es la novela histórica y la novela gótica o una mezcla de ambas muy distante de la estructura naturalista, sea galdosiana, sea zoliana. Lo cierto es que tanto Galdós como Zola, y antes Clarín o Balzac resultan un tanto pesaditos. Pero es que entonces no había ni cine ni televisión, y los que sabían leer se habían acostumbrado a los folletones, con los que disfrutaban en sus horas libres.

Yo titularía a esta novela “¡Compro oro!” El protagonista sería un emigrante ecuatoriano al que una anciana entrega una bolsa llena de lingotes de oro, sin pedir nada a cambio. Aparentemente, esta mujer está desequilibrada. Y la verdad es que causa en fuerte desequilibrio en el ecuatoriano, que no sabe qué hacer con el oro, si quedárselo o qué…

El banquero y el cardenal

Un contraste de impacto: fotografía en los diarios del banquero Botín doblando el espinazo delante del cardenal Rouco Varela. Me quedé mirando la imagen durante un rato, desconcertado, incrédulo de lo que estaba viendo. La que ofrezco aquí salió en El Mundo. La que yo vi la publicaba el martes, día 4, ABC, enorme, casi a doble página. Supongo que a mala leche. El caso es que uno de los hombres más poderosos de España, de Europa y quizá del planeta, aparece casi genuflexo ante un funcionario, por purpurado que sea, del Vaticano.

ivex y roucoEl pie de foto anunciaba la decisión del Ivex 35, los 35 valores supuestamente más sólidos de la Bolsa española, de financiar la visita que el Papa Benedicto XVI realizará a Madrid, no sé si en 2010 o en 2011, con motivo de una fiesta de la Juventud Católica que cada año se celebra en una ciudad diferente del mundo. En Madrid no tendrán Olimpiadas, pero tendrán al Papa y a la multitud que suele congregar su carismática popularidad.

En realidad, este anuncio es un desmentido de las teorías conspiratorias. No hay nada oculto, todo se hace a la luz pública, el gran capital subvenciona a la Iglesia Católica. Que nadie busque escondidas alianzas, turbios intereses. Como dicen los nuevos ricos alcoyanos, según Xavi Castillo, Aço ho pague jo, eso lo pago yo.

Imagino el corazón alterado de los progres de toda la vida: ¡Ahí tenéis la prueba, camaradas! ¡Ya, ni siquiera se ocultan! ¡Proclaman con descaro su alianza!

Sólo se me ocurre sacudir a Bob Dylan por la solapa y decirle: Nos engañaste a todos, cativo, los tiempos NO están cambiando.

Mira que si renacen los bolcheviques de los escombros del Muro. Las celebraciones de su derrumbamiento, hace ahora 20 años, demuestran que la burguesía sigue teniendo un miedo paranoico a la revolución. Y por burguesía no quiero decir una clase social, no me refiero a la burguesía de Marx, sino a una clase política que ha decidido bañarse en la laguna Estigia de la Memoria Histórica. La risa es que cada dirigente político de cada país tiene una visión diferente del fenómeno. Ver a Zapatero celebrando al lado de Angela Merkel la desaparición del socialismo real produce perplejidad. Ese tipo es un atrevido genial, capaz de meterse en el mayor de los berengenales y salir indemne.

La crisis del teatro

Toñi ante la selecta audiencia de Badajoz

En Madrid está en todo su apogeo el Festival de Otoño de Teatro. Acudimos a los Teatros del Canal para ver Kontakhof, espectáculo de danza firmado por Pina Bausch, que se murió este verano. Veinticinco ancianos, 13 mujeres y 12 hombres, evolucionan en el escenario al ritmo de piezas musicales diversas, aunque predominan las de cabaret berlinés. La sala, enorme, cómoda, bien construida, estaba a reventar. Imagino que muchas de las localidades serían invitaciones, porque allí estaba la flor y nata del cine, el teatro y la danza española.

Del espectáculo sólo puedo decir que o era una broma o era una estafa. Aunque habíamos pagado nuestra entrada, Toñi y yo nos marchamos en el descanso, porque aquello era un tostón sin sentido.

Al día siguiente intentamos ir a La Abadía, para ver el espectáculo de Juan Mayorga, La tortuga de Darwin. En taquilla nos dijeron que no había entradas para ninguna representación. Tendremos que desterrar el tópico de que el teatro está en crisis.

Otra prueba es el éxito de Toñi, Antonia Bueno, en Badajoz, dentro del Festival de Teatro de la ciudad, en la presentación de su trilogía de mujeres medievales, prologada por Lourdes Bueno, profesora de literatura española en Austin, Texas, y editada por la Universidad de Extremadura.

Toñi fue acogida por el Foro Teatral Ibérico, II Encuentros Teatrales en la Raya, con participación portuguesa. Antes de la representación por parte de Toñi de su selección de escenas de las tres piezas (Sancha, reina de la Hispania, Zahra, favorita de Al Andalus y Raquel, Hija de Sefarad), una mesa de programadores y gestores culturales dialogaba sobre los circuitos de festivales y ferias en los dos países. Me hizo gracia escuchar, de boca de los españoles, el término “luchar”, con el que se referían a su actitud frente a los diques y barreras que las Administraciones Públicas (todas, sin distinción de color) ponen a la cultura. Los ponentes eran todos de edad provecta, pero conservaban los resortes verbales de la juventud, fijados en sus conciencias durante el Franquismo y la Transición. Seguían luchando.

Toñi sólo tuvo que luchar contra los elementos. No había lector de CDs. Menos mal que nos habíamos llevado el nuestro. Le salió una presentación redonda, que arrancó aplausos entre los asistentes, poquitos pero selectos. Toñi es una artistaza. Y como lo que ha escrito le ha salido del alma, al representarlo se integra en sus personajes de un modo mágico y fascinante.

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